martes, 28 de octubre de 2014
Comentario al Envangelio
miércoles, 15 de octubre de 2014
Domingo 12 de octubre 2014
martes, 23 de septiembre de 2014
Domingo XXV, tiempo ordinario
porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña.
Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña.
Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza,
les dijo: 'Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo'.
Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: '¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?'.
Ellos les respondieron: 'Nadie nos ha contratado'. Entonces les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.
Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: 'Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros'.
Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario.
Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario.
Y al recibirlo, protestaban contra el propietario,
diciendo: 'Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada'.
El propietario respondió a uno de ellos: 'Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario?
Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti.
¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?'.
Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos».
lunes, 15 de septiembre de 2014
"Exaltación de la Santa Cruz"
"Exaltación de la Santa Cruz"
Madre Prado. Monasterio de la Conversión
Transcripción del comentario al evangelio en la mañana del domingo.
Vade retro...Domingo XXII
Sobre esto es sobre lo que he meditado; este ponte detrás que pide el Señor a Pedro y que es algo así como decirle a Pedro: no quieras ser tú el maestro, sé discípulo, tú eres el discípulo; ponte detrás.Curiosamente vade retro es la misma palabra que utiliza cuando hace el llamamiento a los discípulos: “Seguidme” significa vade retro, ponte detrás de mí.
Algo que a mí me ha parecido muy novedoso y que ha sido el foco de atención, aunque por supuesto el texto evangélico tiene muchas más lecturas, es este: “Ponte detrás de mí” no quieras ser maestro, sé tú lo que eres: mi discípulo; porque curiosamente es de lo que luego va a hablar: ¿Qué tiene que hacer el discípulo? Este Pedro al que poco antes lo nombró piedra y que ahora se convierte en una piedra de tropiezo, entonces ¿Qué significa ser discípulo en este tiempo?
Lo que le dice Jesús a Pedro es que si quieres ser mi discípulo tienes que aceptar el misterio pascual por el que voy a pasar; es decir le anuncia lo que será: moriré y resucitaré y tendrás que aceptar mi muerte.
Podríamos entonces resaltar en este texto la importancia de aceptar la muerte del maestro por el discípulo y todo lo que conlleva que a un discípulo le digas que su maestro va a morir, ahí se derrumba todo si el maestro es el maestro y el discípulo el discípulo es decir, porque si se han trocado los papeles, no se derrumba nada y si afinamos aún más descubriremos que es esto lo que le está pidiendo Jesús a Pedro; es que acepte y acoja el misterio pascual que tiene muerte y resurrección y que para llegar a la resurrección acepte la muerte del maestro que es un misterio.
Por lo tanto como primera consigna les pide por lo tanto aceptar que no se puede confesar a Jesús como hijo de Dios sin aceptar el kerigma, esto es, que habrá una muerte y una resurrección, entonces principalmente la primera consigna del discípulo es: “de que todo aquél que me confiese como hijo de Dios tendrá que aceptar la pascua”
Y como segundo misterio que me ha parecido más interesante y concreto todavía es que cuando nosotros confesamos que Él es hijo de Dios y asumimos y aceptamos que Él vivirá y pasará una pascua el texto no se detiene ahí, sino que Jesús anuncia que el discípulo también va a pasar esa pascua y la tiene que pasar, por lo tanto; sé discípulo, vade retro, ponte detrás.
Sé discípulo mío y no me digas esto o aquello, ¡no me digas lo que tengo que hacer por favor! tú ponte detrás, no le digas a Dios como tiene que hacer las cosas, no le digas a Dios como tiene que hacer y si te produce insatisfacción y le cuestionas con preguntas: ¿Pero cómo puede ser? ¿Pero cómo haces esto? ¿Cómo se te ocurre? ¿Pasar por aquí? Porque si a ti te produce insatisfacción no me corrijas a mí que soy tu Dios y Señor, yo soy tu maestro no me corrijas, yo sé muy bien lo que tengo que hacer; fijaos ¡Qué fuerte es esto!
Y mientras lo estaba meditando pensaba en todas las veces que nosotros le hacemos esto a Dios, pensaba en la multitud de cosas personales que nos gustaría que fueran de otra manera y nos gustaría que las cosas se hicieran a nuestra manera y Dios cuantas veces con su silencio y humildemente nos muestra su palabra y nos dice: ¡Déjame hacer a mí aunque te cueste! y aprende a amarme como debes, porque tu amor te equivoca y a veces nuestro orgullo y nuestra inmadurez nos hace pedirle a Dios una historia sobretodo sin dolor y sin muerte, sin insatisfacción, sin nada y solo a mi manera.
Esto es lo primero que me gustaría que pensáramos; vamos a dejarle a Dios hacer las cosas a su manera y nada más y vamos a escuchar a este Dios y a oírle decir: “Ponte donde te conviene ponerte; que yo voy delante, yo soy el maestro y tú eres discípulo, acoge mi camino pascual”.
Y la segunda cosa es esta página de discipulado que es excepcional: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar la vida entera, si pierde su vida? ¿O qué podrá hacer para recobrarla? Porque el hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre y entonces pagará a cada uno según su conducta.”
Deja a dios que page; tú pierde, ofrece la vida, convierte la vida en oblación, no en una resistencia, no en un continuo: yo quiero que las cosas se hagan a mi modo. Deja a dios que sea el maestro y vamos a seguirle a Él.
Ésta es una página esplendida sobretodo sabiendo que entendéis lo que va delante y lo que va a venir después en las páginas del seguimiento al señor, ésta es una página en un estilo de corrección, con expresiones muy fuertes porque utiliza la palabra Satanás; aquí el evangelista no omite esa palabra que tuvo que dejar a Pedro petrificado, nunca mejor dicho, lo dejó en su sitio. Satanás que significa: estás pensando no como Dios, tu pensamiento no es de Dios, escudriña tu corazón porque en tu corazón hay algo que no habla de Dios y eso es muy fuerte; sobretodo porque tendríamos que ir a nuestros modos de hacer y de pensar cuando son a modo de Dios o cuando son a modo de nosotros: a modo de Dios aunque nos cueste mucho al final nos dan la paz y cuando son nuestros modos continuamente estamos en guerra, en lucha, en un roce continuo porque nada nos parece bien de las cosas que nos afectan en el día y conmigo.
Bueno, Yo creo que es un texto tremendo cuanto más medito en él más me imagino la escena y más veo el corazón de un discípulo que es corregido por el mismo maestro y a su vez veo un maestro que no teme a su discípulo decirle por donde hay que pasar para hacer un buen discipulado.
Por lo tanto yo os propongo que en esta semana este llamamiento al señor lo oigamos escuchándole a Él decir: Déjame a mí hacer como yo quiero, aunque te cueste, aunque te duela, a lo mejor ahora no lo entiendes pero algún día lo entenderás.
Esto es lo que pasa en el texto, y si no entiendes ahora que hay que pasar por la cruz no lo vas a entender si te lo digo ni para tu propia vida porque para seguirle hay que pasar por la cruz y el premio es este: va a pagar el Padre.
Vamos a escuchar a este Señor que es un Dios que al que ama corrige y reprende y enseña la verdad; es muy fuerte pero enseña la verdad y a veces nos hace falta también en nuestra vida ser fuertes en nuestro seguimiento a Jesús y estirar un poquito más la cuerda y tener un poquito más de conciencia.
Esta no es un página de descanso porque a Pedro lo dejaría sobretodo muy humillado delante de todos los demás, porque él se lo dice aparte, pero Jesús le hace ir frente a todos y frente a todos les dice: Vade retro Satán; es decir es un página muy fuerte para Pedro y en Pedro estamos todos y todos necesitamos saber quién nos guía en el camino y como nos tenemos que posicionar ante este Dios. Ésta página es una página para tenerla en cuenta y es muy fuerte porque lo que se le dice a Pedro se me dice a mí y se te dice a ti, esto no es un texto para ver en el otro, son páginas de enorme exigencia en el seguimiento y esto va a requerir una sana violencia y esa violencia no es la violencia de las armas es esta violencia que cuando a ti te apetece ponerte delante y ser el juez, Él te dice: ¡Ponte detrás!
jueves, 3 de junio de 2010
X Semana

AMBROGIO, Dall'Esposizione del vangelo secondo Luca VI, 69-76. 84. 86
Signore Gesù, se tu volessi, non rimandare costoro digiuni insieme con me ma, distribuito il cibo, tu li nutrissi, perché, resi più forti dal cibo che doni, non possano aver paura di venir meno per il digiuno! Oh se anche per noi tu dicessi: Non voglio rimandarli digiuni.
E il Signore Gesù distribuisce i cibi. Anzi, Egli vuoi darli a tutti, non li rifiuta a nessuno; è Colui che a tutti dispensa. Ma mentre spezza i pani e li dà ai discepoli, se tu non stendi la mano per ricevere la tua parte di cibo, verrai meno per strada né potrai attribuire la tua colpa a Lui che ha compassione e distribuisce…
Questo pane che Gesù spezza - e in senso mistico è senz'altro il Verbo di Dio e il parlare di Cristo -mentre si divide, cresce; Egli infatti con parole scarne amministrò un cibo che fu sovrabbondante per tutti i popoli. Ci ha dato le sue parole come pane, che mentre le assaggiamo ci si moltiplicano in bocca. Questo pane, inoltre si ammucchia palesemente anche se in modo incredibile mentre si spezza, mentre si distribuisce, mentre si mangia, e non se ne avverte alcun calo....
IX Semama

S. AGOSTINO, In Ioan. 39, 5
State attenti, fratelli, perché riconoscerete qui il mistero della Trinità, in qual modo cioè si possa dire: il Padre è, il Figlio è, lo Spirito Santo è, e tuttavia Padre, Figlio e Spirito Santo sono un solo Dio. Ecco che quelli erano molte migliaia, ma avevano un solo cuore; erano molte migliaia, ma avevano una sola anima. Ma dove avevano un solo cuore e una sola anima? In Dio. A maggior ragione questa unità si deve trovare in Dio. Forse sbaglio nell`esprimermi, quando dico che due uomini hanno due anime e tre uomini ne hanno tre, e molti uomini ne hanno molte? Di certo mi esprimo giustamente. Ma se essi si avvicinano a Dio, avranno una sola anima. Se coloro che si avvicinano a Dio, per mezzo della carità, di molte anime diventano un`anima sola e di molti cuori un cuore solo, che cosa non farà la stessa fonte della carità nel Padre e nel Figlio? La Trinità non è dunque, a piú forte ragione, un solo Dio? E` da essa infatti che ci viene la carità, dallo stesso Spirito Santo, cosí come dice l`Apostolo: La carità di Dio è diffusa nei nostri cuori per mezzo dello Spirito Santo che ci è stato donato.
